Lunes, 30 Mayo 2016 09:00

La vocación de aprender para enseñar

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La vocación del docente por enseñar es determinante para el aprendizaje de sus alumnos. Todos los profesores tuvieron maestros y estos jugaron a su vez un importante papel para despertar en ellos el deseo de enseñar. El del profesor es un oficio que debe realizarse con la pasión suficiente como para suscitar una pasión similar en su alumnado. Esto es lo único que puede garantizar que el estudiante se acerque al conocimiento con la necesaria dosis de placer y curiosidad, y no como un simple mandato cruzado por el aburrimiento.

El profesor tiene que abordar su trabajo pensando que está formando a los profesores del futuro. Sí, también a los escritores, fontaneros, médicos y electricistas del futuro; pero el esfuerzo por transmitir la vocación de la enseñanza a una nueva generación debe ser decidido para que esta recoja el testigo. Todos hemos tenido profesores aburridos e insípidos que no mostraban especial interés por su trabajo. Con el paso de los años, los olvidaremos y sólo recordaremos, en nuestras conversaciones con antiguos compañeros de clase, a aquellos que nos marcaron por su cercanía y sus ganas.

Esto no se reduce al ámbito de la escuela: los profesores que aman su trabajo lo demuestran dedicándose a él toda su vida, buscando oportunidades para hacerlo incluso cuando el calendario les marca que deberían tomarse un descanso. Un ejemplo de ello son los cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía, muchos de ellos impartidos por profesores de Universidad y profesionales con vocación tanto didáctica como de aprendizaje –ya se sabe: en nuestras aulas, la comunicación fluye en ambas direcciones.

Salirse del tiesto ayuda a encontrarse. Escapar del encorsetado programa de contenidos académicos para discurrir acerca de esos temas que realmente interesan al orador ante un auditorio realmente interesado por escucharlos es una práctica sana de enseñanza y de aprendizaje. Por eso nuestros alumnos salen satisfechos de nuestros cursos de verano, pero también lo hacen los docentes. Prueba de ello son sus ganas de repetir la experiencia el verano siguiente.

Visto 1441 veces Modificado por última vez en Martes, 31 Mayo 2016 09:53