Viernes, 20 Octubre 2017 08:00

¿Qué hacer con todo lo aprendido?

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Aunque de forma oficial comenzó hace unas semanas, es ahora, con el cambio en el clima y la reducción de horas de luz, cuando tomamos consciencia de que nos hemos despedido del verano. Con el fin de la estación estival tocó volver a la rutina y dejar una de las épocas del año que más disfrutamos. Para casi todos, es sinónimo de vacaciones y tiempo libre. Muchos, como el alumnado que ha pasado por nuestros cursos de verano, aprovechan además el verano para trabajar su formación, o simplemente para sumergirse en aquella materia que por las obligaciones del día a día se ven obligados a relegar a un segundo plano durante el resto del año.

La formación complementaria es indispensable para reciclarse, diversificar y ampliar conocimientos. Por ello, es fundamental que dediques tiempo a trabajar con todos los contenidos recibidos para que los resultados, después de tu paso por nuestros cursos, sean óptimos.

Organiza. La formación no acaba a la salida del aula, ni una vez concluido un curso. Todo lo contrario: ese es el punto de partida. Después, hay por delante la tarea de organizar la información, para que su utilidad sea máxima, tanto en el presente como en el futuro. Te recomendamos que analices, esquematices y ordenes el material, además de archivarlo para próximos usos. Puede resultar una tarea ardua, pero con el tiempo te alegrarás del tiempo que le has dedicado.

Prioriza. Como sostiene el dicho, el saber no ocupa lugar. No obstante, sí que hay que poner cada contenido en su lugar, y establecer prioridades. En este sentido, tú mismo, desde el conocimiento de tu formación particular y tus objetivos, sabes mejor que nadie a qué aspectos dar mayor importancia, a cuáles regresar, o cuáles tomar como punto de partida hacia nuevos objetivos.

Relaciona. La formación complementaria sirve, de forma fundamental, para ampliar tu radio de acción dentro de tu campo de referencia. Por ello, toma tu trayectoria como una construcción en la que los cimientos son tu formación y conocimientos previos, sobre los que irás levantando y entrelazando nuevos conceptos.

Interioriza. No te quedes en la superficie, ve más allá. Emplea el tiempo necesario en estudiar y asimilar las lecciones recibidas, porque solo de esa forma podrás sacar el máximo provecho de ellas: es una inversión de tiempo y esfuerzo con recompensa garantizada.

¡Sigue avanzando! La formación es un ente orgánico en continua evolución, que hay que cuidar para que no marchite. Por eso, mantenerse activo y alimentar la inquietud por aprender son cruciales para oxigenar nuestra mente y, en definitiva, a nosotros mismos. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que a través de una dinámica formativa práctica e innovadora como la que mantenemos en la UNIA?

El próximo verano, te esperamos de nuevos en nuestros Campus: espacios vivos y rebosantes de conocimiento y experiencias que compartir. ¡El verano se vive en la UNIA!

 

Visto 30 veces Modificado por última vez en Jueves, 19 Octubre 2017 10:47