Lunes, 04 Abril 2016 12:11

Claves para el éxito formativo

Para garantizar la excelencia de cualquier experiencia formativa es esencial realizar previamente un profundo ejercicio de reflexión. ¿Cuáles son las claves para que el esfuerzo de enseñar, por un lado, y de aprender, por otro, dé sus frutos?

En el caso de los docentes que imparten sus cursos de verano en la Universidad Internacional de Andalucía, este ejercicio pasa por decidir y defender los contenidos de su apuesta formativa. Para ello es imprescindible pensar en el colectivo al que se dirige: ¿interesará mi curso a un alumno de formación media?; ¿tendrá más sentido para un profesional que busca reinventarse?; ¿debería buscar un equilibrio entre ambas opciones, de modo que el contenido interese a todos?

Sin embargo, no acaba ahí: se trata de un proceso orgánico. El programa debe ser susceptible de adaptarse al perfil de los participantes finales, se correspondan o no con lo que el formador ideó. Para favorecer la aprehensión de los contenidos, es bueno que estos se acompañen no sólo con documentación y bibliografía, también con debates, actividades prácticas y de puesta en común que permitan a los alumnos integrarse en el curso y hacerlo suyo.

¿Y qué hay del otro lado? Por su parte, los alumnos deben aportar principalmente dos cosas: participación y ganas. La experiencia formativa perfecta es aquella en la que tanto el docente como el aprendiz abandonan el aula con la sensación de haber aprovechado el tiempo y, para ello, ambos deben haber aprendido algo nuevo. Quizás no todos los alumnos sean capaces de vencer la timidez en la primera sesión, pero si se logra generar el ambiente adecuado, a base de motivación y confianza, se darán todas las circunstancias para que la comunicación sea efectiva en ambas direcciones y provechosa –e incluso divertida- en cómputo global.

¿Lo lograremos en nuestros próximos cursos de verano? Con la ayuda de nuestros alumnos, seguro que sí. 

 

Publicado en cursos de verano